Steve Bannon, creador de la idea de MAGA, propone una vuelta de tuerca al 'America First'. Se llama 'Humans First' y promete una “rebelión conservadora contra la inteligencia artificial” con el fin de “anteponer la seguridad, la libertad y la grandeza del pueblo estadounidense a los intereses de las élites corporativas y globalistas"
Lo dije ayer y hoy lo mantengo: yo no creo que Zapatero sea el malo de esta película. Pero voy a ir más allá: tampoco creo que se trate de un caso de lawfare. No tengo ninguna razón para pensar que el juez no está haciendo lo que cree que es correcto, con más o menos acierto, como todo el mundo.
Y a lo mejor aquí te pierdo, pero voy a continuar extendiendo el argumento un poco más: tampoco creo que la oposición, en el arco que va desde Gabriel Rufían hasta la derecha liberal y democrática, esté actuando con mala fe cuando fiscaliza, insiste en que se den todas las explicaciones, incluso pide la dimisión del presidente del Gobierno. Ese es su papel. Su parte del trabajo democrático. Si en lugar de a Zapatero, un juez hubiera imputado a Rajoy, la izquierda estaría haciendo exactamente lo mismo -y estaría bien-.
Pero hay unos tipejos en todo esto que no cumplen ninguna función democrática. Al contrario: subvierten los mecanismos del pacto social para hacernos creer que es un fracaso. Por ejemplo: usan la identidad del periodismo para contar mentiras. Y lo hacen no por convicción, porque si de verdad pensaran que hay un sistema mejor que la democracia lo que deberían hacer es proponer abolir el sistema o dar un golpe de Estado; lo hacen en su propio beneficio: para seguir jugando a este juego mientras arrasan el campo para todos los demás.
Estos señores son populistas, se han convertido en un fenómeno global y tienen en común un discurso que sostiene que el sistema democrático está irreparablemente roto. No que tenga problemas reales, pero también solucionables, como todos los sistemas complejos, sino que estamos en manos de una élite radical y corrupta que solo busca su propio beneficio y contra la que no hay nada que hacer, salvo votarles a ellos. Aunque toman muchas formas, es muy fácil identificarles: son esas personas a las que les va mejor cuanto más nos odiamos el resto.
Uno de sus principales exponentes se llama Steve Bannon y es un personaje que lleva alentando el odio en Estados Unidos desde que Obama llegó al poder. Fue en su día el creador de la idea de MAGA (Make America Great Again), aunque su contribución más duradera no es un eslogan: es una estrategia. Como describió a un periodista en 2018, los demócratas no importan, la verdadera oposición es la prensa, y la forma de lidiar con ella es inundar la zona de mierda; “flood the zone”. Esa es la doctrina. No sé si te suena.
Se trata de producir tantas afirmaciones contradictorias, escándalos simultáneos, indignaciones cruzadas y teorías paralelas que el ciudadano medio renuncie a distinguir lo verdadero de lo falso. No te tienen que convencer de que su versión es cierta. Les basta con que pienses que ninguna versión lo es. Que todo es ruido. Que todos son iguales. Y que da igual quién gobierne. Que la prensa miente, los jueces son corruptos, los políticos roban y la única salida es alguien que venga a reventarlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario