PASADO

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LA SOBERBIA TIENE UNA HIJA Y ES LA INGRATITUD, (EL QUIJOTE)

domingo, 9 de agosto de 2026

CAPITULO XII DE FILOSOFÍA ANTE EL DESÁNIMO / Jose Carlos Ruiz


 
A lo largo de este libro hemos tratado una gran variedad de temas, cada uno ha sido seleccionado a partir de un análisis detallado de la realidad en la que estamos inmersos. Y en esta realidad, inyectada por dosis virtuales de entusiasmo, el desánimo se ha convertido en un elemento recurrente. 

 La eliminación de la distancia entre los sueños y los deseos y la interiorización de un ideal de vida maravilloso y factible por igual.

 Han ido alejándonos del campo de lo real hasta el extremo de provocar una cascada de desánimo en cada 1 de los pilares fundamentales que constituyen nuestra personalidad.  

La presión por destacar en una sociedad donde el infierno de lo igual se presenta como una fosa de la que nos exhorta la salida. 

 El peso de una identidad que se ve culminada a cumplir con una cantidad

ingente de preceptos para dentro de los estándares reales y virtuales.  

La necesidad autoimpuesta de las checklist como rituales de obligado cumplimiento para alcanzar la felicidad.  

El apremio por hacer acto de presencia en las ceremonias virtuales de cara a confirmar tu existencia. La asunción de  actividad y el dinamismo versus contemplación y reposo como el único camino para alcanzar la singularidad. 

  La estigmatización de la repetición, que nossomete a una constante búsqueda de la novedad. 

 La adicción al esparcimiento dinamita nuestra intimidad. 

 El aumento de las conexiones personales rápidas y ligeras frente al compromiso de las relaciones abre una dolorosa brecha que se agranda por momentos, entre el yo real y el yo virtual.  

La necesidad de acumular constantemente experiencias sin dar tiempo al organismo para
extraer sus nutrientes.  

El imperio de las tendencias que elimina la edad mental y nos tiraniza.  

La dilatación de las fronteras mentales entre el ocio y el trabajo sometido a la tiranía de la pasión. 



 La atención de exigirle al tiempo libre una plena realización y productividad, bloqueando así la posibilidad de disfrute. La debilidad de la voluntad, que contrasta con el entusiasmo.  

La imposición del deseo frente al goce del placer empujandonos a la hiper-acción frente al deleite.  

Todos estos elementos, si se analizan bajo la lógica del pensamiento crítico, se encargaran de configurar una personalidad abocada a experimentar un desánimo crónico. 

 Y ante esto, pocos fármacos se me ocurren, más eficaces que la filosofía.  

Espero que el libro haya servido como diagnóstico y prescripción.  

Ahora todo queda en manos de su voluntad. Gracias. 

sábado, 8 de agosto de 2026

EL BARRIO QUE NACÍ: 2 de 2

En la calle 2.  Desiderio Juárez también gestiono otra tienda de barrio.


 Desiderio fue el artífice principal, de que se hiciese fiesta en el barrio dos o tres años, creo que coincidía con el día de la Cruz.

Con el paso del tiempo, apenas han aumentado las viviendas, solo alguna que otra restauración o modificaciones para la utilización de cocheras, en los antiguos porchados donde se guardaban los carros.
  En los antiguos corrales y cuadras que servían para  criar todo tipo de animales y guardar los mulos o burros, se han ido transformando en aseos, cocinas,recibidores et.
Mis padres habitaron tres viviendas distintas en el barrio.

Algo de lo que recuerdo con cierta nitidez.   Los grupos de chavales entre los diez a trece años aproximadamente, llegaban desde los barrios más próximos a jugar por las noches.

Lavadero "Esquina Tartaja", a mi madre se la ve remangandose la manga del 
brazo izquierdo.

 






















El barrio estaba partido por una parcela, dando lugar a los nombres, de barrio arriba y barrio abajo, supongo sería por la diferencia de nivel, a su vez, esta parcela se dedicaba, una parte a la trilla,  por tanto el suelo estaba compacto y la otra  en verano solía estar en barbecho.

 
En la segunda,  especialmente las noches de luna, nos dedicábamos a correr y a jugar a los pares de porrazos, lo de  pares  seria, porque peleábamos dos,  uno contra otro.
  Solíamos  finalizar sobre las doce de la noche, después corríamos hasta el caño situado a unos quinientos metros, en el barrio Bolos y procedíamos a desnudarnos y lavarnos lo mejor posible.

  


Nube centrada sobre la Peña y el Porron
 Otra de las cuestiones que recuerdo con cierto espanto, eran las tormentas, en especial por las noches y mucho más si estábamos de riego.
 Quizá el motivo fuese, las escenas de pánico que se vivían en los veranos, cuando las hortalizas estaban para cosechar y el granizo amenazaba con desgraciar el trabajo de unos meses y con ello  el sustento familiar.
 (Lo de los seguros llego mucho después).

 Recuerdo a mi madre haciendo ruegos a la virgen , poniendo las trébedes en cruz y lanzando puñados de sal a la calle.

  Eran rituales, que en muchos casos como el de mi padre.  Cuando hacia la aparición el granizo, calmaba su frustración, acordándose de todos los santos, pero no para darles para felicitarlos.

La descripción que yo  haría de aquellas tormentas, difiere bastante de cómo se producen hoy día, ¡Me explico!.

  En aquellos tiempos, el amanecer típico de un día de tormenta, se iniciaba con las  cabañuelas, una especie de nubes bajas, en algunos casos niebla con problemas de visibilidad y  que a media mañana comenzaba a disiparse, dando paso a nubes de evolución, que emergían en el horizonte  montañoso, especialmente al Sur-Oeste o sea desde el "Pico", a la "Casa Pegote" .
Al  principio emergían con bordes muy definidos y redondeados, entre las niebla de la mañana y a medida que se diluía la nubosidad baja, crecían potentes nubes de evolución, oscuras y ensanchadas en su base.

 Sobre el medio día,  se iniciaba el ocultamiento del sol y en el tiempo de la siesta, se oían los primero truenos.
 Los mayores comenzaban a visitar la esquina de Tartaja, junto al lavadero,  para comentar la evolución de la tormenta, comentarios como, "Esta cogida en, "El Porrón"  toma fuerza en el "Estrecho" , son ramales de granizo, le están tirando en "El Pozo Cano"  se ha partido en el estrecho". los cohetes que le tiran en "Payuelas" la están volviendo et. et... 

Algunos de los habituales siguiendo la evolución de las tormentas eran , el Cosme , Pizlan, Juárez .el Porras, el Cojo Toni , Alfredo, Manuel el Pajarero (mi padre)  por cierto solía llegar de los últimos, también  era de los últimos en resguardarse, cuando ya caían las primeras gotas o  granizos.
  A veces también se añadían Luis Leona, José Perol, Hermogenes  y otros que no recuerdo.
  Se contaban historias de tormentas pasadas, y entre todos se analizaba minuciosamente, todos los movimientos de la tempestad.
 En las conversaciones y comentarios, solía aparecer, el desgraciado suceso que se produjo en el Barrio Graos cuando un rayo alcanzó a un  bebé en brazos de su madre, y no pudieron salvarlo, la madre era la  señorita y si no recuerdo mal, era la amante  de uno de los que antes se les denominaba señoritos.
  Mientras tanto, las mujeres recogían  los pollos, las ropas, y todo aquello que pudiese dañarse.
 En mi caso, una de mis tareas a corta edad se trataba de recoger las cabras, la mula, y el tapado de las ollas (Sitios excavados en los reseles de los ribazos, y tapados por las noches para proteger los diferentes planteles de hortalizas, tanto de heladas como de granizadas.
  
 
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Fiestas del Barrio, 1986..
Mi madre en la puerta, junto al R-11
Una vez que los tertulianos se resguardaban en casa debido a las  primeras gotas, lo primero que se hacia era desconectar la luz, se cerraban puertas y ventanas y la tensión se apoderaba de las familias.
 Si se oía algun golpear de granizo sobre los tejados o el suelo, el miedo se convertía en angustia, era sabido que el sustento del año estaba en peligro,
Si por el contrario era lluvia más o menos intensa, los rostros se relajaban .

 Hay algo que deseo reseñar por lo estrambótico, era el grito de de Pizlan, un vecino que cuando la tormenta descargaba con la máxima intensidad salía a la calle y en pleno  chaparrón lanzaba un potente grito a lo Tarzán, ¡Por cierto!, nunca llegamos a saber si tenía mensaje.

Otra de las cosas que recuerdo del verano, durante las siestas y a pesar de la oposición de los padres, los adolescentes, aprovechamos para ir a bañarnos al Río Mundo o la balsa de Inocente.
  Ambas lugares estaban bastante alejadas, pero eran tiempos de juventud y la energía no faltaba.


miércoles, 5 de agosto de 2026

EL BARRIO QUE NACI: 1 de 2

 CERRICO DE LA CRUZ  /  DESPUES BARRIO CARAVACA

A primera hora cae el aparejo sobre la robusta y asustadiza mula, (Nunca tuvo nombre).
El carro esta listo con el torno tensado y los mozos puestos.
En algunos portales el burro atado a la reja de la ventana con aparejos y aguaderas listas, los esparteros haciendo acopio en la tienda del "Pequeñuso", para pasar la semana en el monte.
Es lunes, y este fin de semana por fin se ha sabido que abren la tendía del romeral.
En poco tiempo se van incrementando los saludos mañaneros, en los portales jóvenes y mayores preparando la marcha a los campos y al monte principalmente, también a la escuela van partiendo los mas chicos, eran barrios con apenas una treintena de casas, pero con una media muy alta en cuanto a familia.
Es principios de primavera y después de un invierno lluvioso, los campos florecen, y el monte rezuma el
 verde oscuro propio del pino y las atochas.





TIEMPOS DE SIEGA Y TRILLA;

 
Rueda el carro por las terrosas calles, el roció mañanero augura un día bochornoso y asfixiante, el carro se mueve al son de las llantas metálicas rompiendo piedras del camino.
Unas cuantas cargas de cereal apiladas detienen nuestro viaje en la cañada, junto al Barrio Castor.
El peculiar olor del rastrojo húmedo nos acompaña en la carga, recuerdo subir los aces al carro con una orca, donde algún familiar mayor, los apretaba dentro de los varales.
Los aces formaban cargas de 12, cuando tocaba despegar los que pegaban al rastrojo, lo hacíamos con cirto temor, porque dejabamos al descubierto algun que otro lagarto, culebra, escorpión, ciempiés et

Una vez la carga completada, procedíamos a sujetar, por medio de cordeles de cáñamo, que se tensaban, haciéndolos correr por las cijas, después regresábamos al barrio donde estaba la “era”, de trillar, punto de descarga, que en el Cerrico de la Cruz, estaba situada entre el barrio de arriba y de abajo.



MIS RECUERDOS, EN EL BARRIO QUE NACÍ:



Es el escaneo sobre la carta enviada a mi amigo Adolfo, unos meses después que emigrara a Alicante con toda su familia, es bastante representativa de un tiempo complicado, en el último tramo de mi adolescencia, y que por la fecha me faltaba un mes para cumplir 18 años.

Un amigo más se marchaba del barrio, sumándose a la dispersión de mi generación por distintos lugares de la geografía española y extranjera, eso suponía que quienes se marchaban vivían tiempos de incertidumbre y desarraigo en los lugares de acogida y quienes nos quedamos lo aceptamos con resignación y desesperanza.





Plano detalle.


Calle-1; No-1- Nueva vivienda /



Nº-2- Sole de Medina y el Pelonchi / Nº-3- Alfredo y Encarna a doble calle.



Calle-2:  vista norte

Nº-1- La Fogonera y el Blanco /Nº-2-Juan Manuel Medina y Juana /Nº-3- Javier y María /
Nº-4- Encarna y Alfredo /
Nº-5-¿ ?/
Nº-6- Los Forraje / María y Minero /Nº-7- Antonio la Rosarica y Olvido /Nº-8- Pilar y Gelvasio / Milagros y Antón el tuerto



Calle 2   vista sur

Nº-9- La Felicidad y el Socoveño /Nº-10- Juan y Alicia."Cojo Toni" / Nº- 11- Juarez y Josefa /



Calle Nº 2:

Nº-12-Luis Pantalón / Manuel el Pajarero y María /
.Nº-13- Olvido Avelino /
Nº-14- Tartaja/ Federo y Sole / Ascensión y Antoñin /



CALLE-3:
Nº-1-..Juanillo de Avelino/
2- Salvador y la Maria /
3- Chaleco y la Sole




CALLE-4:
Nº-1-Jose Candil /
2-Juan Pelea y la Juliana /
3-Los Conejos



4-¿ los Cojo Toni-El Pajarero y la Maria del Salón-Maria la Carbonera?¿ Eugenio y Julia /



nº-7-Pizlan y la Merga / Nº-8 -la Antoñica/


9- Joaquin el "Pequeñuso" y la Encarna-/
10- Hermogenes y la Adora



11- Jose Candil,padre y la Ángeles / 12- El Cosme y Paquillo el Barbero



13- Damian y Basilisa, después Victoriano y la Antoñica./
14- Juan Perniles y la Dolores


15- La Mariantonia y Anton de la Sordica, Benito y la Anamaria./
16- Manuel el "Pajarero" y la Maria Gachero.


17- Anton-Jose y sus 8 hijas



CALLE-5: / 1- Los Pegotes..Rosario y Martín


CALLE-6:
1- Juan el "Porras y Rosario/
2-Soledad y Enrique /
3-Rafael Ferrando y la Eloina, los de la casa los Trigueros "Paulino"



Calle Nº 6:
Nº 4. la Herminia y el Papeles
Nº 5. La francisca y Savador/Nº 5.
Nº-6 el Dorado y la Charo


CALLE-7:
Nº 1- Paco "Oreja" /Juan Gachero
Nº-2-Alfredo y Encarna..Pepe el Ercheño y Rosario/
Nº 3- Salvador y la Maria / Pedro y Maruja Bravo / Frasquito y Encarna / Bartolo y Concha.




BARIO DE ABAJO:
CALLE-8:
Nº--1- Anita y Manuel /
Nº-2- Casa de Hermogenes /
Nº-3- Maria y Alfonso /


Nº-4- Maria la Rumina y Juan/
Nº-4- Encarna y Juan /
Nº-5- Consuelo y Juan Burro /


Calle-9:


Nº-1- Anton Legaña y Milagros de la ciega /
Nº-2- Juana y Luis Leona (Tuvieron 22 descendientes).


Nº-3-Rafaela y Lisardo /
Nº-4-Rosario y Emilio el Cacho /
Nº-5- Carmen y Pepe Julianillo /



Nº-6-Maria y Zaramaya /
Nº-7-Paca y Jose Perol /



CALLE-10:
Nº-1- Francisca y Pablo /
Nº-2- Maria del Rincón y Chamane



Del barrio que me vio nacer y que yo recuerde, entre otras historias hay una que se refiere a mi familia…En 1933..en la calle-4 aproximadamente en la casa numero 5—durante un tiempo la casa que servía para vivir, (yo no había nacido), la combinaron con otro menester. "Salón de Baile” ,por cierto en una de las libretas de mi padre, hace referencia a resultados económicos y en aproximadamente seis eventos correspondientes a Domingos les quedaron libres, ciento diez pesetas.
Los músicos eran mi padre con el acordeón y mi tío Carrasco (Guarda del agua) con un laúd o guitarra.
También recordar que en el número 14 en su día, se utilizo como tienda.
La gestionaba Juan Perniles y la Dolores. (Abuelos de Carreño, nuestro poeta del grupo)
En la misma calle, en el número 9...la tienda del “Pequeñuso”.