PASADO

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LA SOBERBIA TIENE UNA HIJA Y ES LA INGRATITUD, (EL QUIJOTE)

lunes, 18 de mayo de 2026

LA FUENTE Y EL GUARDA..(2.017



  "LOS OLMOS CENTENARIOS"

 Se resisten a desaparecer, pese a los zarpazos que el hombre ha asestado en su entorno en estas últimas décadas.

Isso se encuentra en el margen izquierdo de la ribera del Río Mundo. En una penillanura entre las ramblas del Pedernaloso (al oeste del pueblo), y la del Pepino (al este), formando un espacio natural propicio para la agricultura. Al norte se encuentra la Fuente de Isso y el Canal que abastece a Hellín de agua, formando su límite natural. Su altitud se encuentra entre los 500 y los 400 metros por encima del nivel del mar, siendo su punto más bajo el río Mundo, que pasa por allí en dirección noroeste-sureste, siguiendo la dirección que le imponen los montes Collado de la Peña, Remolinar y Sierra Seca, al otro lado del río Peña lavada. Geográficamente forma parte de las cordilleras béticas en el sector del, “Pre-bético Externo”
                  
Un valle amplio, con una ligera inclinación,  acabada en el río Mundo.

En su parte más alta o al norte, existía un manantial cristalino, cuyas aguas debidamente guiadas por gravedad regaban por inundación una buena parte de su campo. dedicado al cultivo del olivo, cereales y hortalizas muy variadas.


 La suerte  de esto olmos  centenarios fue la de nacer a unos pocos metros del manantial, con ello la humedad la tenían asegurada.
  También han sido testigos de otros muchos acontecimientos que tenían lugar, consecuencia del milagro del agua.
   
AFLORABA DE OCHENTA  A CIEN LITROS SEGUNDO.

Fueron tiempos, en que el lugar era referencia de buena parte de la comarca de Hellin y en especial de Isso,  la economía se desarrollaba en torno al manantial.

 También era lugar de descanso de ganado  bravo,  en  tiempos que había que desplazarse a pie  por veredas y caminos, teniendo en cuenta, que los abrevaderos no distaran mucho unos de otros.
 Las plazas de toros de la comarca o provincia eran su destino.


  El manantial como es natural, era hervidero de fauna de todo tipo, que encontraba en la "fuente" el agua para su supervivencia en los secos  y calurosos y veranos,
     Entre otros, también los olmos han sido testigo durante muchas décadas, de la visita de los regantes ,que solían  comentar, que cuando tocaba riego había que verla  nacer.



Recuerdo ir con mi padre durante las noches de los domingos, (Por tener arrendada tanda fija), con sendos faroles, recorriendo boquera tras boquera, desde casa Baltasar o parcela de Patrocinio (aguas arriba )  revisando partidores aún recuerdo algunos nombres, como de D. .Julián, casa la parra, el puente de la placeta, la media, el molino Marcelin, la cerca, olmos de Pepe Rico...  et.

Algo muy entrañable que recuerdo, era la visita obligada al guarda  a cuya referencia horaria habían de ajustarse todos los relojes de los regantes, (pedir hora al guarda).
Se encontraba en un pequeño habitáculo, al final del callejón ,entre las escuelas (Hoy, centro de día), y la  casa del molinero,  (Donde viví recién casado) ¡ Por cierto!, el callejón aun existe.

El guarda era mi tío Carrasco, y en el interior de aquel minúsculo lugar, una chimenea enfrente de la entrada, la cual nunca vi encendida, a él se le podía ver a la derecha, tras la puerta, sobre un camastro.
 En invierno dormitaba arropado con gruesas mantas  y una pelliza por encima.
La puerta solía estar sin cerrar, los regantes al entrar cuando era noche, con el farol le alumbrabamos y se removía para extraer  uno de aquellos relojes de época, cogido a una cadena y abrochada al ojal del chaleco.
Ajustamos la hora, y nos informaba sobre a quién y dónde habíamos de tomar la tanda.




Lo que me ha trascendido en la memoria es lo oscuro y lúgubre del lugar,  ¡Quizá!, porque la hora de pasar siempre era la una de la madrugada,  ( Tandas que arrancaban, a la una y treinta en la fuente)



En estas fotos se puede contemplar, como estos últimos años, el lugar, referente del pueblo, se debate en una existencia precaria,  con años en ausencia total de agua. 
Es la consecuencia de la explotación del acuífero, sin respetar el nivel de equilibrio.












sábado, 9 de mayo de 2026

Favores sexuales....( El misántropo digital )




Un hombre mayor, italiano, que vivía en las afueras de Nápoles, fue a la iglesia local a confesarse.
 Cuando el sacerdote abrió el tablero del confesionario, el hombre dijo: - Padre...
 durante la Segunda Guerra Mundial, una bonita mujer golpeó a mi puerta y me pidió 
que la escondiera del enemigo. Así  que yo la escondí en mi altillo. 
 ¡Esa fue una cosa maravillosa que has hecho, hijo -contestó el sacerdote- 
No tienes la necesidad de confesar eso. 
 No padre, es que ella empezó a agradecerme
con favores sexuales.
Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias dos personas pueden estar tentadas 
a actuar  así. 
 Pero si lo sientes verdaderamente, estás perdonado de hecho.  
Gracias, padre. Esa es una gran carga que le saca a mi alma. 
Pero tengo una duda más. 
¿Y cuál es, hijo? - ¿Cree Ud. que debería decirle que la guerra ha terminado?





martes, 5 de mayo de 2026

LA VEJEZ 1



Dolores, 72 años. Viuda. Vive sola en Alicante.


Sus hijos le llaman por WhatsApp, pero ella odia los audios de 2 minutos.

 Cena con la tele puesta para no oír el silencio.

 En el centro de mayores le enseñan a hacer "copia de seguridad" del móvil. 

Le dicen que así no pierde las fotos. 

Ella solo quiere guardar la única foto que tiene con su marido en la playa del Postiguet.

 Un día le salta una notificación: "Restaure su copia de seguridad del 15/05/2026". 

Pero hoy es 4 de mayo, y la foto de la playa ahora sale con un señor que no es su marido. ¿Fallo del móvil o de su cabeza?

 Llega el domingo de elecciones. En el grupo de WhatsApp de "Amigas de Petanca" le llegan 20  mensajes, que si este partido te quita la pensión, que si el otro cierra el ambulatorio. No se aclara, no entiende las papeletas.

 La máquina del banco ya la lía, imagina la urna electrónica que han puesto de prueba.  

   Al final, Dolores usa lo único que ha aprendido: hacer una copia de seguridad mental.

 Apunta en un papel lo que sí sabe que necesita.  Que el bus pase más, que no le cambien al médico, que pueda seguir viendo a sus nietos y vota con eso.

 La copia de seguridad "del futuro" era de su hijo. 

Le había configurado el móvil nuevo y se dejó su cuenta puesta.

 La foto no era de su marido: era su hijo con su padre hace 30 años.

 Dolores no estaba perdiendo la cabeza.

 Estaba perdiendo la conexión con los suyos. 

La solución no era más tecnología.

 Era una comida el domingo.

Dolores , 72 años. Viuda de Manolo el del taller, piso en Virgen del Remedio con vistas al patio de luces.

Dolores amasa un bizcocho de yogur a las cinco de la tarde.

 Como todos los martes.

 Porque los martes viene Maricarmen, del 3ºB, a tomar café y quejarse del médico. 

Su nieto Dani, 22 años, está tirado en el sofá trasteandole el móvil. 

Abuela, que te voy a hacer una copia de seguridad y la subo a la nube.

 Que si se te rompe esto, pierdes las fotos del abuelo. 

Niño, tú dame el bizcocho y déjate de nubes.

 Que bastante tengo yo con que me quiten las de la calle cuando llueve.

La soledad está en lo que no se dice:     Dolores ya no cocina paella los domingos.  

Desde que Manolo faltó, la paella para uno sabe a poco. 

El móvil es lo único que suena después de las ocho, y casi siempre es el banco para ofrecerle un seguro de decesos. 

 llega sin avisar.  Dani le pone un icono nuevo para el WhatsApp.

 Al día siguiente Dolores no encuentra el grupo de petanca Virgen del Remedio.

 Se pasa dos horas creyendo que la habían echado.

 No la han echado, solo ha cambiado el dibujo. Cuando lo descubre, se le caen dos lagrimones en el delantal, dee rabia y de vergüenza.


Los momentos confusos son el pan de cada día:

 La tele dice que bajes una app para pedir cita. 

En el ambulatorio le dicen que sin app no hay cita.

 Maricarmen le dice que ella va a las 7 y se pone la primera. 

 En la pescadería, la chica ya no da número de papel. "Dime las tres últimas del DNI, Dolores".

 Y ella piensa: "¿Pero qué tres? ¿Empiezo por delante o por detrás?".

Lo de qué votar, llegan con el sobre electoral. Dolores lo abre en la mesa de la cocina, con el bizcocho delante.

 Lee los nombres y no conoce ni a la mitad. Antes votaba lo que votaba Manolo ahora Manolo no está. 

En la misa del domingo, Don Julián dice que hay que votar con la cabeza. 

En la peluquería, Fina dice que hay que votar con el bolsillo. 

En el centro de mayores, el del ayuntamiento dice que ahora se puede votar por internet. 


Dolores mira la foto de Manolo en el aparador. Luego mira el móvil. Luego el sobre. 

Al final, dobla la papeleta del partido que prometió arreglar las goteras del centro de mayores. 

Porque allí juega a la petanca Maricarmen y Maricarmen es lo único que le queda de los martes.

 Por la noche, antes de dormir, le da al "icono nuevo" sin querer.

 Le sale un mensaje: "Copia de seguridad completada". Dolores sonríe. No sabe muy bien qué ha guardado, pero por si acaso, le da un beso a la foto de Manolo. Esa, de momento, no está en ninguna nube.

 Llega el domingo de votar. Dolores lleva el móvil en el bolso, por si acaso. 

En la cola del colegio electoral, saca la foto de Lucía para mirarla, a señora de detrás le dice: "Hay que votar pensando en ellos, en los que vienen". 

Dolores asiente, obla su papeleta pensando en goteras, en médicos, en el bus... y en cielos azules.

 Esa noche, Dolores le pide a Dani que le enseñe a hacer un selfie. Tarda 20 intentos. Al final sale uno, con el pelo alborotado y el patio de luces detrás.

 Se lo manda a Lucía y escribe, letra a letra con un dedo: "Abuela también está en la nube".

CONTINUARA:

miércoles, 29 de abril de 2026

LA ESPECIE HUMANA SITUA AL PLANETA, AL BORDE DEL ABISMO:

 

Marco conceptual: 


Para delimitar la idea, conviene distinguir la “confusión social” de conceptos próximos.

 En sociología clásica, Émile Durkheim describió la anomia como un estado en el que las normas pierden capacidad de regular deseos y expectativas, generando malestar y desorientación. 

Más tarde, Robert K. Merton vinculó esa tensión normativa con la brecha entre metas culturalmente valoradas y medios legítimos para alcanzarlas.

 

En una lectura contemporánea, la confusión social puede entenderse como un fenómeno más amplio: no solo “faltan” normas, sino que coexisten marcos normativos y culturales múltiples, a veces incompatibles, que compiten por definir qué es correcto, verdadero o legítimo.

Además, la confusión social no se limita al plano “moral”. También aparece en la construcción de identidades (¿quiénes somos “nosotros”?, ¿qué significa pertenecer?), en la atribución de autoridad (¿a quién creer?, ¿qué instituciones merecen confianza?) y en la interpretación de la información pública. Cuando los criterios de validación se fragmentan —por ejemplo, por la proliferación de fuentes, la desinformación o la personalización algorítmica—, se hace más difícil sostener acuerdos mínimos sobre


hechos y prioridades. En ese sentido, la confusión social es un problema de coordinación: afecta a la capacidad de anticipar conductas ajenas, reducir incertidumbre y cooperar en el espacio público.

Causas principales

1. Cambio social acelerado y desajuste cultural

Las transformaciones rápidas —tecnológicas, económicas y culturales— suelen adelantar la capacidad de adaptación de las instituciones y de los repertorios cotidianos. Cambios en el mundo del trabajo (precariedad, automatización, plataformas), en la estructura familiar, en patrones de socialización o en dinámicas migratorias pueden generar un desajuste entre expectativas aprendidas y experiencias reales. En esos períodos, las normas heredadas ya no “encajan” del todo y las nuevas normas todavía no se consolidan, lo cual incrementa la sensación de ambigüedad y de pérdida de orientación.

2. Desigualdad y fragmentación de experiencias

La desigualdad intensifica la confusión social porque produce “mundos” paralelos dentro de una misma sociedad. Cuando distintos grupos viven realidades económicas, educativas y territoriales muy divergentes, también difieren sus diagnósticos sobre qué funciona y qué falla. A ello se suma la percepción de injusticia o de falta de movilidad social: si las promesas meritocráticas no se cumplen, los criterios de legitimidad se erosionan y se vuelve más plausible adoptar explicaciones simplificadoras o conspirativas. En consecuencia, disminuye la disponibilidad para asumir reglas comunes y aumenta el conflicto interpretativo sobre responsabilidades y soluciones.

3. Crisis de confianza institucional y representación

Cuando instituciones políticas, judiciales, mediáticas o científicas se perciben como ineficaces, opacas o capturadas por intereses, la ciudadanía pierde referencias para evaluar qué decisiones son razonables y quién tiene autoridad para proponerlas. La desconfianza institucional no solo afecta a la obediencia a normas; también altera el sentido de pertenencia y la disposición a cooperar. En ausencia de intermediaciones creíbles (partidos, sindicatos, asociaciones, medios de calidad), proliferan liderazgos carismáticos, mensajes emocionales y discursos que prometen certezas inmediatas frente a problemas complejos.

4. Ecología informativa: sobrecarga, burbujas y desinformación

La abundancia de información no equivale a comprensión. La sobrecarga informativa, la circulación acelerada de contenidos y la personalización algorítmica pueden reducir la exposición a perspectivas diversas, reforzar sesgos previos y dificultar la verificación. En escenarios de crisis (sanitarias, económicas o políticas), la competencia entre narrativas se intensifica: se disputan no solo interpretaciones, sino hechos básicos. Este debilitamiento del “suelo” compartido —un consenso mínimo sobre realidad y evidencia— favorece que la vida pública se vuelva más confusa y que la deliberación se sustituya por la confrontación.

Manifestaciones y señales observables

·        Ambigüedad en roles e identidades: tensiones entre expectativas tradicionales y nuevas
formas de vida (familia, género, trabajo, ciudadanía).

·        Polarización interpretativa: aumento de lecturas incompatibles sobre los mismos problemas, con menor disposición a reconocer legitimidad al adversario.

·        Desgaste de la conversación pública: debate basado en etiquetas, sospecha o descalificación, más que en argumentos y evidencia.

·        Inseguridad y ansiedad social: percepción de falta de control y dificultad para planificar el futuro (económico, vital o político).

·        Conflictos cotidianos: incremento de fricciones en espacios compartidos (escuela, trabajo, barrio) por desacuerdos sobre “lo correcto”.

Consecuencias sociales y políticas:

Las consecuencias de la confusión social suelen expresarse en tres planos. En el plano
relacional, se debilitan la confianza interpersonal y la cohesión, porque las expectativas sobre el comportamiento ajeno se vuelven menos estables. En el plano institucional, se erosionan la legitimidad y el cumplimiento normativo: si las reglas parecen arbitrarias o incoherentes, aumenta la desafección y la disposición a “salirse” del marco común. Y en el plano subjetivo, puede crecer el malestar (estrés, ansiedad, sensación de amenaza), especialmente cuando la incertidumbre se prolonga y afecta a la biografía de las personas.

En términos políticos, estos escenarios pueden favorecer la simplificación: se buscan explicaciones únicas para fenómenos complejos y se demandan soluciones rápidas que prometen restaurar un orden claro. Ello puede traducirse en polarización, intolerancia hacia la discrepancia y apoyo a medidas punitivas. Sin embargo, conviene matizar que la confusión social también puede abrir oportunidades de innovación cultural e institucional: cuando los marcos previos pierden fuerza, emergen debates sobre derechos, reconocimiento y nuevas formas de solidaridad. El efecto final depende de si se construyen mecanismos de deliberación y protección social capaces de convertir el conflicto interpretativo en aprendizaje colectivo.

Ilustraciones contemporáneas (sin agotar el fenómeno)

Aunque la confusión social adopta formas distintas según el país y el periodo histórico, pueden señalarse ejemplos ilustrativos.

 En crisis sanitarias o económicas, se intensifican disputas sobre la fiabilidad de expertos, la proporcionalidad de medidas y la distribución de costes. En el terreno laboral, la expansión de empleos inestables y la necesidad de “reinventarse” profesionalmente puede chocar con trayectorias educativas pensadas para un mercado más predecible. En el plano cultural, debates sobre identidad, reconocimiento y derechos pueden vivirse como ampliación de libertades por unos y como pérdida de referencias por otros, generando choques de interpretación sobre valores compartidos.

A todo ello se suma que las redes sociales y ciertos formatos mediáticos favorecen la lógica del impacto y la inmediatez, lo que reduce matices y alimenta la sensación de que “todo el mundo dice cosas distintas”. En este escenario, la confusión no es solo un déficit individual de información, sino un rasgo estructural de la esfera pública: se disputan simultáneamente el significado de los hechos, los criterios de autoridad y los límites de lo aceptable. Por eso, abordar el problema requiere intervenciones a varios niveles.

Propuestas de abordaje: reconstruir marcos compartidos sin imponer uniformidad

En primer lugar, se necesitan instituciones más transparentes y comprensibles:


procedimientos claros, rendición de cuentas y comunicación pública que explique razones, evidencias y límites de las decisiones. En segundo lugar, son clave políticas que reduzcan incertidumbre material (protección social, acceso a vivienda, salud y empleo digno), porque la precariedad crónica amplifica la desorientación y facilita discursos que ofrecen certezas simples. En tercer lugar, la educación mediática y científica puede fortalecer habilidades para evaluar fuentes, reconocer sesgos y deliberar con criterios argumentativos.

Asimismo, conviene promover espacios de encuentro —en el ámbito local, educativo y comunitario— donde grupos con experiencias distintas puedan cooperar en problemas concretos. La cooperación práctica suele reducir estereotipos y permite reconstruir confianza. Finalmente, desde la universidad y la investigación social resulta pertinente combinar análisis macro (desigualdad, políticas, transformaciones productivas) con estudios de la vida cotidiana (normas, identidades, consumos informativos) para comprender cómo se produce la confusión social y qué intervenciones son más eficaces. El objetivo no debería ser eliminar la pluralidad, sino generar marcos mínimos compartidos que hagan posible la convivencia en sociedades diversas.

Conclusión:

La confusión social, entendida como pérdida de claridad y de legitimidad de marcos normativos y de criterios de autoridad, no surge de un vacío: suele ser la consecuencia de cambios acelerados, desigualdades persistentes, crisis de intermediación y un entorno informativo fragmentado. 

Sus efectos alcanzan la cohesión, la confianza y la calidad de la deliberación democrática, pero no determinan un destino inevitable. 

Si se fortalecen instituciones, se reducen inseguridades materiales y se cultivan capacidades críticas y espacios de diálogo, la pluralidad puede gestionarse sin que derive en desorientación permanente.  

En última instancia, el reto consiste en construir acuerdos mínimos para convivir en medio de desacuerdos razonables.


 

 

lunes, 27 de abril de 2026

El Miedo: Una Exploración Psicológica y Filosófica



1. Introducción

El miedo es una de las emociones más primitivas y universales del ser humano. Desde los albores de la
humanidad, esta emoción ha sido tanto nuestro guardián como nuestro verdugo, protegiéndonos de peligros reales mientras, paradójicamente, limitando nuestro potencial de crecimiento y realización personal.

Este documento explora el miedo desde dos perspectivas complementarias: la psicológica, que nos ayuda a comprender los mecanismos neurobiológicos y cognitivos que subyacen a esta emoción; y la filosófica, que nos invita a reflexionar sobre el significado existencial del miedo y su papel en la construcción de nuestra identidad y comprensión del mundo.

A través de esta exploración interdisciplinaria, buscamos no solo entender qué es el miedo, sino también cómo podemos relacionarnos con él de manera más consciente y constructiva, transformándolo de un obstáculo en una herramienta para el autoconocimiento y el crecimiento personal.

2. Perspectiva Psicológica del Miedo

La psicología moderna ha desarrollado una comprensión sofisticada del miedo, examinándolos desde múltiples niveles: neurobiológico, cognitivo, conductual y evolutivo.

 Esta perspectiva científica nos permite entender el miedo como un fenómeno complejo que involucra tanto procesos automáticos como conscientes.

2.1 Neurobiología del Miedo

La investigación neurocientífica ha identificado circuitos cerebrales específicos responsables del procesamiento del miedo. 

La amígdala, una estructura en forma de almendra ubicada en el sistema límbico, actúa como el centro de alarma del cerebro .

 Esta estructura evalúa constantemente la información sensorial en busca de amenazas potenciales.

Estudios recientes han revelado que existen diferentes tipos de neuronas en la amígdala que regulan distintas intensidades de respuesta defensiva. Las neuronas vinculadas a la somatostatina (SOM) regulan estados defensivos de menor intensidad, mientras que otros circuitos neuronales se activan ante amenazas percibidas como críticas .


2.2 Teorías Psicológicas

La psicología ha desarrollado diversas teorías para explicar el origen y mantenimiento del miedo. Históricamente, los trastornos de ansiedad se incluían bajo el término de "neurosis", hasta que Freud los identificó como trastornos de origen psicológico .

Las principales teorías psicológicas del miedo incluyen:

Teoría del Condicionamiento Clásico

Desarrollada por Watson y Rayner, propone que cualquier estímulo inicialmente neutro puede adquirir la propiedad de generar miedo por su asociación con estímulos traumáticos. Sin embargo, esta teoría ha sido criticada porque no todos los estímulos pueden ser condicionados de igual manera [4].

Teoría Cognitiva

Clark y Beck definen el miedo como un estado neurofisiológico automático de alarma que conlleva la valoración cognitiva de una amenaza, mientras que la ansiedad es un sistema complejo de respuesta orientado al futuro, caracterizado por percepciones de incontrolabilidad e impredecibilidad [5].

Teoría Bioinformacional


Lang formuló que las emociones se codifican en la memoria como estructuras de información sobre el contexto estimular, las respuestas que se producen y los significados asociados. Esta teoría tiene importantes implicaciones para el tratamiento de fobias y trastornos de ansiedad.

2.3 Miedo Evolutivo y Adaptativo

Desde una perspectiva evolutiva, el miedo es una emoción primaria cuya función principal es protegernos de todo aquello que pueda poner en peligro nuestra supervivencia [6]. Los miedos evolutivos son adaptativos y funcionales, variando según la etapa del desarrollo.


3. Perspectiva Filosófica del Miedo

La filosofía aborda el miedo no solo como un fenómeno psicológico, sino como una experiencia existencial fundamental que revela aspectos profundos de la condición humana. Desde esta perspectiva, el miedo no es meramente una respuesta adaptativa, sino una ventana hacia la comprensión de nuestra finitud, libertad y responsabilidad.

3.1 La Angustia Existencial

Søren Kierkegaard fue pionero en distinguir entre miedo y angustia. Mientras el miedo tiene un objeto específico, la angustia surge ante la confrontación con la libertad y la posibilidad [7]. Para Kierkegaard, la angustia es "el vértigo de la libertad" que experimentamos al reconocer nuestras infinitas posibilidades.

Martin Heidegger desarrolló esta distinción en su análisis del "ser-ahí" (Dasein). Según Heidegger, la angustia surge cuando nos confrontamos con la nada, revelando nuestra condición de "ser-para-la-muerte" [8]. Esta experiencia, aunque perturbadora, es fundamental para el desarrollo de la autenticidad existencial

Contrariamente a la visión tradicional que considera la angustia como algo puramente negativo, estos filósofos argumentan que la angustia existencial puede ejercer un papel crucial en la vida de las personas, revelando fundamentos básicos de la existencia [9].

3.2 El Miedo en la Filosofía Antigua

La filosofía antigua, particularmente el estoicismo, desarrolló una comprensión práctica del miedo centrada en la distinción entre lo que está bajo nuestro control y lo que no. Los estoicos consideraban el miedo como una pasión destructiva que surge de juicios erróneos sobre el bien y el mal.

Epicteto enseñaba que "no son las cosas las que nos perturban, sino los juicios que hacemos sobre las cosas". Esta perspectiva sugiere que el miedo no es una respuesta inevitable a las circunstancias externas, sino el resultado de nuestras interpretaciones y valoraciones.

Los estoicos desarrollaron el concepto de "coraje" (andreia) como la virtud que nos permite enfrentar el miedo de manera racional. Este coraje no implica la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar correctamente a pesar de él.

Séneca, en sus reflexiones sobre el miedo, observó que "no nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas". Esta paradoja ilustra cómo el miedo puede convertirse en una profecía autocumplida que limita nuestro potencial.


4. Integración y Aplicaciones Prácticas

La integración de las perspectivas psicológica y filosófica del miedo ofrece un marco comprensivo para el autoconocimiento y el crecimiento personal. Mientras la psicología nos proporciona herramientas para entender y modificar los mecanismos del miedo, la filosofía nos invita a reflexionar sobre su significado existencial.

Aplicaciones Terapéuticas

La terapia cognitivo-conductual (CBT) ha demostrado ser altamente efectiva en el tratamiento de fobias y trastornos de ansiedad [10]. Esta aproximación combina técnicas de exposición gradual con reestructuración cognitiva, ayudando a las personas a modificar tanto sus respuestas conductuales como sus patrones de pensamiento.

5. Conclusiones

El miedo, visto desde las perspectivas psicológica y filosófica, emerge como un fenómeno complejo que trasciende su función biológica básica de supervivencia. Es simultáneamente un mecanismo neurobiológico sofisticado, una experiencia psicológica moldeable y una puerta de entrada hacia la
comprensión existencial.

La perspectiva psicológica nos enseña que el miedo es modificable. A través de la comprensión de sus mecanismos neurobiológicos y cognitivos, podemos desarrollar estrategias efectivas para gestionarlo. La investigación en neurociencia nos muestra que el cerebro es plástico y que las respuestas de miedo pueden ser reentrenadas.

La perspectiva filosófica, por su parte, nos invita a no ver el miedo únicamente como algo que debe ser eliminado, sino como una experiencia que puede revelar aspectos fundamentales de nuestra existencia. La angustia existencial, aunque incómoda, puede ser el catalizador para un mayor autoconocimiento y autenticidad.

La integración de ambas perspectivas sugiere que una relación madura con el miedo implica:

           Reconocer su función adaptativa sin permitir que nos paralice

           Desarrollar herramientas prácticas para su gestión

           Cultivar la curiosidad hacia lo que el miedo puede enseñarnos sobre nosotros mismos

           Aceptar la incertidumbre como parte inherente de la condición humana

En última instancia, el miedo no es nuestro enemigo, sino un compañero de viaje en el camino hacia una vida más consciente y auténtica. La sabiduría radica no en su eliminación, sino en aprender a danzar con él, transformando lo que inicialmente percibimos como limitación en una oportunidad para el crecimiento y la comprensión profunda de nuestra humanidad.

sábado, 25 de abril de 2026

EXTRAIDO DE ENTREVISTA A JOAQUIN VERDU ; SOBRE LA GUERRA CIVIL: (Nacido en Barrio Graos)


La voluntad y el hambre como causas del conflicto

En mi opinión, si existieran hombres de buena voluntad, las guerras como las que aún

suceden podrían evitarse.

 El diálogo es fundamental para el entendimiento entre las personas, pero la realidad es que, en muchas ocasiones, prevalece la falta de comunicación y empatía, lo que conduce a enfrentamientos.

La Guerra de España, como tantas otras, tuvo su origen principal en la miseria.

 La gente vivía en condiciones precarias, con salarios insuficientes para cubrir sus necesidades básicas. Esto sigue ocurriendo actualmente en muchos lugares, donde las personas se ven obligadas a abandonar sus países, ya sea en pateras o migrando desde América. 

El factor determinante que impulsa esa migración es el hambre, que actúa como una fuerza expulsora innegable.

En aquellos tiempos, la vida era muy dura.  Los jornales apenas llegaban a dos pesetas al día, y el trabajo era agotador. 

Mi hermano, por ejemplo, se dedicaba a cavar la tierra con un legón y ganaba 2,75 pesetas diarias, pero solo porque tenía empleo durante todo el año. 

Sin embargo, de esa cantidad le descontaban un real por la estabilidad laboral, lo cual demuestra lo difícil que era subsistir incluso para quienes gozaban de cierta continuidad en el trabajo.


jueves, 16 de abril de 2026

martes, 14 de abril de 2026

"EL CACIQUE"


Cacique era el que designaba a los puntos de jefes de las comunidades taínas de las Antillas. A partir de la expansión colonial española en América, el término fue empleado por los conquistadores para designar a las autoridades políticas indígenas, sin atender a la diversidad de los sistemas políticos de América ni a la nomenclatura autóctona.
 Son derivados de este término las palabras cacicazgocaciquismo, '[cacicato] y caciquear.

EXTRAÍDO DE LA NUEVA HISTORIA DE ESPAÑA:


Y el cacique demostró
con sus hechos aquel dicho
no hay más ley que mi capricho
aquí el estado soy yo,
el sirve de providencia
es juez en ultima estancia
todo pleito el lo sustancia
toda causa el la sentencia
el engendra diputados
y distribuye estanquillos,
yo defino así al cacique
un Cánovas en pequeño,
 un ministro en conclusión
es un cacique muy grande



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 El apego a las ideas, puntos de vista, interpretaciones y estrechas opiniones.
No hay peor apego. 

 

Velan la visión mental y la oscurecen.Por el apego a las ideas se llega a matar.Los venenos emocionales o tóxicos mentales, como el odio, los celos, la envidia, la rabia, el resentimiento, la soberbia y tantos otros, que nacen de la ofuscación y conducen a la misma.
-Los condicionamientos del subconsciente, es decir, las heridas inconscientes que arrastramos, las frustraciones y los traumas, todas esas huellas subliminales que perturban el pensamiento, condicionan la visión e impiden la lucidez y el sosiego.
Ramiro A. Calle de su Libro, " la Serenidad"