PASADO

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LA SOBERBIA TIENE UNA HIJA Y ES LA INGRATITUD, (EL QUIJOTE)

lunes, 4 de diciembre de 2023

OCURRIO EN ISSO. (Unas pocas habas ) /


Historias del hambre 
Al sur de La casa Baltasar, corrían los años 50.

Era marzo y mi padre comenzaba a coger las primeras habas.
 Un día a primera hora, cuando fue a por unas pocas, se dio cuenta, que alguien había estado robando algunas, los próximos días comprobó, que quien fuese, lo hacia a diario y por las noches, solía dejar huellas y alguna mata rota.

Mi padre, mosqueado con  aquella situación y previa información a los guardas de la huerta, inició una vigilancia nocturna.


 
No resultó difícil, la segunda noche, serían las tres de la madrugada, mi padre camuflado entre las matas, y a pocos pasos, el intruso en la oscuridad comenzó a llenar su pequeña bolsa, estaba tan distraído, que mi padre se puso a su lado, y  al momento se saludaron, pues era un vecino de Isso muy conocido, omito el apodo para que nadie se moleste.
  Al momento supo mi padre, que las habas que estaba cogiendo, eran parte de lo poco que tendría su  familia  para comer  al día siguiente.

Mientras estaban hablando, llegó uno de los guardas al que le dijo mi padre que aquel mismo día, se pasaría por el cuartel  para formalizar la denuncia.
 La escena descolocó a mi padre y como era de prever, le dejo las habas que ya había cogido, y le prometió no denunciarlo, a cambio, le hizo prometer al conocido, que cuando saliese  para llevar algo a casa, procurará  ir alternando las  parcelas, porque si bien en mi casa, no se pasaba hambre tampoco sobraba demasiado.

El acuerdo verbal  entre  mi padre y el conocido fue respetado por ambas partes,   mi padre  renunció a denunciarlo en el cuartel ante la guardia civil, y el otro, ya no regreso con tanta frecuencia.

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