Diciembre, 24:
Año 2.010
Lugar, Río mundo:
Abuelo y nieto, buscan leña para la chimenea.
Es nochebuena, la vieja y robusta casona esta fría.
Es tiempo de alegría, hijos y nietos como es costumbre en navidad visitan a los abuelos
.
Un grupo de estorninos busca olivares.
Abuelo y nieto abrigados, caminan despacio.
Han llegado a un lugar entrañable y lleno de recuerdos para Manuel.
Aún se puede ver una de las la piedras circulares, que molían el cereal, al empuje de la caída de agua, procedente de la balsa de la Luz a través de la calcina.
El nieto está deseoso de recoger ramas.
El abuelo le muestra cómo hacerlo.
El abuelo le muestra cómo hacerlo.
El abuelo cansado por la caminata, se sienta sobre un viejo tronco, y sin apenas notarlo,
su mente se desconecta de la realidad.
En sueños ve un carro, que desciende por la pedregosa cuesta.
Al llegar a la puerta del molino, Paco persona alta y delgada, recibe a Manuel y a su hijo pequeño, con un amable saludo, el recién llegado como es su costumbre, le devuelve el saludo con uno de sus chascarrillos.
El chico y su padre, atan el mulo a la anilla fijada a la pared, y colocan en las ruedas sendas piedras de calzos.
Mientras¡, el niño corretea en un lugar casi mágico choperas, olmos, cañares y pequeñas parcelas junto al río con frutales, hortalizas et
Ten cuidado! le dice Manuel.
El pequeño, después de corretear entra en el molino, la molinera les da la bienvenida, es menuda y muy amable, y como siempre, le ofrece pan con vino y azúcar el chico acepta el manjar y despues de dar las gracias, entra al amplio patio interior ,donde las gallinas picoteaban próximas a la gorrineras.
También recuerda ver, una pequeña canaleta, por la que debidamente guiada desde la parte alta de la calcina, desembocaba en una especie de pilón hecho de piedra lleno de agua cristalina.
La harina caía lentamente al costal, el abuelo y el molinero comentan sobre la última tormenta, y que el granizo había dañado las hortalizas
En cualquier caso, decian, que de haber sido unas semanas antes, también la cosecha de cereal habría sido afectada.
La tarde agoniza ,y la harina ya esta cargada en el carro.
Manuel enciende el farol y lo engancha en la parte delantera del varal. Se despide de los molineros, como siempre con un chascarrillo y arrea al mulo, este tensa los tiros y los viajeros
emprende el regreso.
El nieto con buen acopio de ramas, tira de la mano del abuelo, este
abre los ojos y se limpia las lágrimas.
Felicita al nieto por su trabajo e inician el regreso, con sus manojo de ramas,
El video muestra los restos de la caída de agua y donde se alojaban las piedras del molido





No hay comentarios:
Publicar un comentario